La maternidad es la mayor alegria del mundo. La verdad es que cada hijo que he tenido, mayor felicidad tenemos en casa. Ahora que acaba de nacer Lucas (el pobre tiene hambre, por eso llora) y tiene tres semanas de vida, sus hermanos están encantadisimos. Cada uno incluso se ayuda uno al otro al ver que hay mas trabajo en casa. Y solo con verles a ellos hay que dar gracias a Dios. La verdad es que cuesta la educación y al final del día terminas agotado. Pero disfrutamos con cada uno de ellos. Cada uno es diferente y entre ellos se ayudan y mi marido me ayuda muchisimo.
Trackback(0)
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy